P EKÍN (DPA).— China quiere participar en la carrera por las potenciales materias primas en el espacio. Su ambicioso programa espacial no sólo tiene fines políticos y militares, sino que también prevé la investigación de posibles fuentes de energía y minerales del futuro.“No es un secreto. Explorar la Luna es solucionar los problemas de materias primas sobre la Tierra”, dijo Qiao Xiaolin, miembro del grupo asesor científico del programa lunar chino. Por supuesto que para ello aún se deben resolver grandes problemas técnicos, admitió el científico. El isótopo de helio-3 es uno de los elementos más codiciados. Es considerado un posible combustible para futuras plantas de energía de fusión nuclear, poco contaminantes y con escaso residuo radioactivo. Un reactor de prueba internacional, el ITER, en el que participa China y que está siendo construido en Cadarache, sur de Francia, deberá demostrar que es posible la fusión nuclear como fuente de energía. El helio-3, un isótopo escaso en la Tierra, es uno de los elementos químicos con los que se podría obtener energía de fusión. En nuestro planeta se estima que hay unas 15 toneladas de esta sustancia, mientras que en la Luna, los expertos chinos estiman que existen entre un millón y 5 millones de toneladas, lo que podría garantizar la demanda energética sobre la Tierra “por más de 10 mil años”, según el jefe científico del programa lunar chino, Ouyang Ziyuan. En el periódico oficial China Daily, Ouyang advirtió a su pueblo que no debe retroceder en su carrera por el espacio. China, con su programa espacial, persigue también objetivos militares, como por ejemplo el desarrollo de armas antisatelitales. El Ejército de China está convencido de que las guerras del futuro se decidirán por la técnica satelital en el espacio. |